OIMAKU de la manía de mi padre con el cambio horario

OIMAKU de una desquiciadora manía de mi padre con el tiempo. En marzo y octubre, cuando se pasa del horario de verano al de invierno y viceversa, suele pasarse dos semanas como mínimo dando la hora actual y la anterior. Siempre dice “Son las diez”, y seguido añade, “que en realidad son las once”, en el caso que fuera otoño. Se puede intentar razonar con él y que diga que, efectivamente, es una manía, pero esas dos semanitas no se las quita nadie.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *