OIMAKU de mi odio hacia los cámpings

OIMAKU de cuánto odiaba el cámping donde iba de vacaciones con mis padres. No es que fuera un mal cámping, es que era un cámping y yo odio los cámping. Sobre todo como suena: cámping ¡cámping! ¡ping! ¡ping! Insoportable.

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