Archivos mensuales: mayo 2009

OIMAKU del pulpo peludo

OIMAKU del día en que mi padre volvió de bucear después de unas dos o tres horas. Llevaba un pulpo agarrado. Nos dijo señalándolo: “Fijaos, qué curioso. El primer pulpo que veo con pelos”. Nos acercamos y era cierto: el animal tenía los tentáculos cubiertos de vello. Más tarde, mi madre se dio cuenta de que, casualmente, a mi padre no le quedaban pelos en el brazo con el que había intentado atraparlo.

OIMAKU de la noche del concierto-recital en el Hospital Sant Pau

OIMAKU del concierto-recital de A. y S. en el Hospital de Sant Pau para los niños enfermos. A. tocaba la guitarra y S. leía fragmentos de un cuento suyo. Fue precioso. Por la noche, fuimos a cenar a un restaurante de conejo con mucha personalidad en Sants. Luego, en el metro, hablamos de la diferencia entre escribir a máquina y a mano: como la caligrafía supone un dibujo, una bifurcación de artes, donde se pinta mientras se escribe, y como el ordenador se acerca más a tocar un piano, donde la idea y la tecla son uno en la inmediatez del pensamiento. Un día para guardar.